14 de marzo de 2013

Correa pidió cambios a la CIDH



Por: Marlon Puertas

Duro el golpe que recibió Rafael en su propia casa. Haber hablado tanto, haberse enojado mucho y para nada. Los cambios que pide a la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos no tuvieron mayor acogida, en especial la revisión de las medidas cautelares que dicta esta Comisión cuando cree que amerita el caso.

El liderazgo consiste no solamente en tomar iniciativas que, por educación y porque así corresponde, son escuchadas por los países que integran los organismos internacionales. Convencerlos de que las reformas proceden, porque eso es lo mejor para todos, es lo más difícil.

Sobre todo cuando existe el escandaloso antecedente del juicio contra el diario El Universo. La revancha que ahora quiere tomarse el presidente Correa con la CIDH por haber dictado las medidas cautelares a favor de los periodistas, está clara a nivel internacional, como para que ahora se allane el resto así no más a sus deseos.

A nivel interno, los votos del pueblo cuentan y son suficientes para aprobar, por ejemplo, una ley de Comunicación hecha a la medida de los que tienen el poder. Pero a nivel internacional, esos mismos votos no tienen el mínimo peso como argumentos válidos.

Será, tal vez, que se están tomando en serio aquellos análisis que se hacen, respecto al vacío que tiene el liderazgo regional con la muerte de Chávez. Liderazgo que, hay que recordarlo, tuvo más presencia en esos países que recibieron generosas contribuciones provenientes del petróleo venezolano.

¿Vale la pena intentar asumir ese liderazgo? A nivel personal, probablemente sí, si el deseo es pasar a la historia como uno más de los libertadores modernos que nos ha deparado esta corriente. A nivel de país, no, porque Venezuela no ha ganado nada con la omnipresencia de Chávez en Cuba, Nicaragua y Bolivia, sus principales receptores de dádivas.

Si creen que asumirán ese liderazgo asumiendo el papel protagónico de detractor de los Estados Unidos, también están equivocados. Salvo los huérfanos de Chávez, el resto de países piensa en negocios, más que en ideologías.

Aún está pendiente la reunión de la OEA del 22 de marzo, en donde probablemente quedarán selladas estas pretensiones políticas que nacieron con pecado original.
Artículo del Diario Hoy,14 de marzo del 2013

8 de marzo de 2013

Las idolatrías hacen daño



Por Marlon Puertas

El 2013 es el año de las noticias fuertes. En estos precisos momentos veo las calles de Caracas repletas de gente que lleva el luto rojo. Agita banderas, proclama consignas, demuestra su amor incondicional al líder que se fue.

Soy de los que está en contra de las idolatrías, porque impiden realizar una evaluación racional de los hechos. Lo que ha ocurrido en Venezuela durante los últimos 14 años, merece un análisis sensato y libre de pasiones. Los resultados deben ser presentados tal y como son, para que reflejen la realidad de un país que cierra una etapa.

No estoy convencido que la región haya tenido un líder o lo vaya a tener. Cada país tiene el suyo, el que escoge. Que parezca que uno sobresale más que otro, es un efecto mentiroso que tiene más relación con el marketing y las dádivas que con la realidad. Unos se venden mejor que otros. Pero que alguien extienda sus influencias más allá de sus fronteras, es algo que no veo todavía.

La verdadera estatura de los líderes históricos no se mide por el tamaño de sus monumentos o la dimensión de las placas. El tiempo se encarga de darle a cada uno lo que le corresponde, en estricta justicia y sin la influencia manipuladora de aquellos acólitos que desertan apenas se apagan las luces.

De experiencias ajenas nadie aprende, es cierto. Pero la historia de los países está repleta de capítulos enriquecedores y de los contrarios, de los que con algo de humildad, se pueden nutrir los guiones propios, con el objetivo de aprovecharse de los primeros y desechar los segundos.

El otro acontecimiento que repleta páginas de periódicos y consume horas de televisión, es la elección del nuevo Papa, tan llena de intrigas y tan salpicada de agua turbia, como nunca antes.

¿Qué dice el informe elaborado por tres cardenales, hecho a pedido expreso del saliente Benedicto XVI? ¿Qué asuntos tan graves se revelan para provocar la renuncia de un Papa, como no ha ocurrido en más de 600 años? ¿Cómo pueden los integrantes de un cónclave elegir a la nueva cabeza del Vaticano, sin saber qué dice ese informe y a quienes involucra?

En todas partes siguen existiendo los infiernos. Y el relevo de protagonistas es la excusa perfecta para perder el miedo a los demonios y enfrentarlos de una vez.
Artículo del Diario Hoy 7 de marzo del 2013